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 Galería 

 Encontrar nuestro estilo puede producirnos mucha ansiedad. Todos creemos que debemos tener uno, incluido en nuestra vida como si fuera parte del ADN. Esta creencia se contrapone a la realidad:
al estilo lo vamos construyendo con nuestra historia, nuestros conocimientos, las modas y los recursos disponibles.

Racionalismo intimista

Esta casa de fin de semana para una familia fue diseñada por los arquitectos Santiago Alric y Florencia Mosteiro, para el Estudio Alric Galindez, implantada en Nordelta, frente a uno de los lagos.

Una Casa, dos miradas:

Aunque vacía, la casa ya estaba diseñada y decorada al mismo tiempo. No necesitaba más. Es una casa racionalista, donde la referencia a lo oriental es muy explicita y explota las exquisitas vistas al lago y al golf.
Como si fuera poco tiene un interior para descubrir:

La caja vidrio y hormigón, encierra otra caja trasparente que guarda la sorpresa de un jardín interior, tan zen como minimalista, con un ginkgo biloba.
Por otro lado, contiene el atellier de pintura de la dueña de casa, Roxana Borzi. Otro mundo interior para mostrar. Sus pinturas, que aunque abstractas son sumamente expresivas, de formas orgánicas y colores vibrantes.
Todo estaba dicho y todo estaba a la vista. No había nada que tapar ni disimular. Todo estaba en su lugar y los materiales y las proporciones debían lucirse. Lo único que faltaba eran los objetos que se necesitan para vivir una casa: los mínimos e indispensables. Un sofá, una mesa de comedor, sillas…algunas banquetas. Solo faltaba lo blando y el color.

Acá van las paletas para combinarlo. No duden en consultarme el código de los colores, para aplicar en diferentes técnicas o materiales (RGB, CMYK o pinturas).

Excepto por las paredes revestidas en lapacho, todo es blanco, negro, gris o metal plateado.
La casa es neutra, binaria y cálida, a su vez. El piso de ecotech gris mate unifica todos los ambientes de planta baja y solo cambia de textura cuando sale al exterior. Las columnas de acero expuestas, de color gris oscuro.También el mobiliario de cocina y el cerramiento que la divide del living, están laqueados con el mismo gris.

 

Por donde empezamos: El ginkgo y un sofá para contemplarlo…

El objeto mandante iba a ser el sofá (en este caso 2 sofás acoplables, que permiten armar el living en diferentes formatos) y así quedó subordinado al ginkgo.
Elegimos el color del árbol en su mejor momento, el otoño. Los sofa Charles, tapizados en un luminoso Amarillo verdoso, en puro algodón (Cotton Wash, Citrus de De Levie).
Las mesas redondas dinamizan al rectángulo y con sus diferentes diámetros cumplen la función de apoyo o de arrime, según se las disponga. Patas de hierro laqueadas y tapas de mdf laqueadas en negro alto brillo.
Un sillón Miller con apoyapies tapizado en cuero negro y dos sillones «Lunar» de Patricia Lascano en cuero blanco completan el living.
Debajo de la pantalla retráctil y hicimos un modulo rectangular para guardado y apoyo de equipos de audio. Muy neto para que recorte sobre la pared de lapacho y no compita con las imágenes proyectadas en la pantalla. También laqueado en negro y como toda la carpintería de la casa realizada por Pablo Debonnis.

 

Seguimos por el comedor.

El pie de la mesa esta realizada a medida por un herrero con planchuela de acero inoxidable para sostener la tapa de mármol calacata. Asi se armo una mesa generosa para 10 comensales. Las sillas Grey de Gervasoni, realizada por Los Ebanistas, tapizadas y con un doble juego de fundas: confort para las sobremesas largas y practicidad para el uso cotidiano. Recién en esta instancia aparece el color. Las fundas de verano son de lino y toman en color aguamarina de la piscina. Las azules en pana belga son para el invierno y se alinea con el puf redondo y extra large del play.

 

Living Exterior

La galería fue tratada con el mismo cuidado que el interior, y contiene los mismas funciones sociales: Bajo un voladizo corrido de la Planta alta que corre por todo el contrafrente de la casa, contiene:
La parrilla y sus servicios de cocina. Un comedor exterior con mesa de acero inoxidable y Deckton gris y sillas de Patricia Lascano que al igual que las banquetas de la cocina y las de la barra de la parrilla, esta realizadas en hierro laqueado negro y madera de duras, sudamericanas. Y por último el juego de camastros a donde esperar el atardecer. En color natural para no competir con el sofá del living interior.

 

Un color para jugar.

Para el play o living intimo elegimos el azul. Un sofá Harry, tapizado en Raiz Celeste y un puf circular XL en azul intenso, en pana Belga.
Por detrás pared también revestida en lapacho y sobrepuestos los estantes negros de la biblioteca.

 

Toilette.

El toilette tiene una mesada de mármol negro con forma de prisma rectangular, que contiene la bacha.
A las paredes grises solo le agregamos una obra de Julieta Jiterman, realizada con tintas sobre aluminio, modulada en 6 partes, representación de un bosque sumamente estilizado.

 

Guardarropas de Cortesía.

Lo Empapelado en papel de arroz y lo pinto Roxana Borzi con la técnica de Sumi e. También en blanco y negro para dar lugar al color de las cosas allí serán guardadas.

Laminar Plaza

Ubicación: Catalinas, CABA

Todo lo que les voy a contar está en el video, pero sí no tienen tiempo de descargarlo y verlo les cuento la génesis de este proyecto:
Cuando el 9 de febrero fuimos a conocer el lobby de este edificio para intervenir, eran las 2 de la tarde de un 9 de febrero y la sensación térmica ascendía a 42 grados centígrados.
Eso no es extraño en el verano de en un país subtropical.
Lo que sí es extraño, que a pesar del aire acondicionado del lobby, todos estaban afuera.
Nos preguntamos: Una de las funciones de la arquitectura, no es protegernos del clima?
En cambio todos estaban a la sombra de un bosque de palos borrachos florecidos. 
Alejándonos pudimos ver lo interesante de la situación exterior. La naturaleza le había ganado a la intervención del hombre.
El árbol tenia el tamaño ideal entre la mole y las personas, una sombra agradable y belleza por donde se mirara.
Teníamos la idea, el color, las proporciones y las formas.
Quisimos crear un lugar para quedarse, para usarlo, para compartirlo, con identidad para trabajar y conectarse.
Sumamos al proyectos los conceptos de la Plaza (como espacio lúdico), el Café (como típico lugar de encuentro de los argentinos), el Living (como espacio confortable).
Trajimos el bosque y la belleza de esos árboles al interior, mediante las escultura de Sergio San Martín, creamos mobiliario que se adapte a distintas funciones como sofás, puf, mesas bajas y altas para usar como superficies de apoyo, zonas de carga. Diseñamos tapices y alfombras para agregar color y textura junto con los tapizados y pinturas de Sebastián Guerrini.

Departamento Puerto Madero II

Un ambiente, muchas texturas.

Este departamento tenía un sólo ambiente para uso social, que cumpliría con tres funciones: cocina, comedor y living.
Para optimizar el espacio y los metros cuadrados, se construyó un isla que tiene tres funciones: superficie auxiliar y zona de guardado para la cocina y mesa de comedor.
Y así como tenemos un solo ambiente para varias funciones tenemos muchas texturas para este ambiente:
Pared hierro oxidado.
Paredes enteladas
Pisos de listones de madera decapada.
Isla/mesa en cemento y mármol de Carrara.
Sofá de cuero y butacas de terciopelo.
Mesa baja hierro plateado a la hoja y espejo.
También mezclamos materiales que simulan ser otros por su acabado y materiales originales.
El color lo integró todo. Neutros y desaturados: del blanco al negro pasando por grises cromáticos y el color óxido.
El rojo de las butacas altas, es el único color intenso.

Departamento Puerto Madero

El plan era transformar este departamento de vivienda en oficina.
Para hacerlo más luminoso y aprovechando el cambio de piso, eliminamos una pared que separaba la cocina del pasillo. Al darle doble circulación a la cocina obtuvimos mayor sensación de amplitud, el pasillo se incorpora al área social y recibe luz de los ventanales de la cocina.
La cocina, pudo mimetizarse. La mayor parte de los electrodomésticos de color negro quedaron ocultos o disimulados en los muebles realizados en Rauvisio, también negro y del plano de apoyo, solo sobresale la grifería.

Casa Abril

Los Cuadros

Este ambiente con pisos de mármol, mucha luz natural y dimensiones generosas necesitaba trasformarse en un living comedor confortable y modulado como el lobby de un hotel. Las reuniones que iba a albergar podían ser mínimas o muy concurridas.

Los óleos de Horacio Baroni, con una paleta desaturada y un estilo impresionista, en consonancia con el estilo francés de la casa, determinaron la estética fin de siglo.
Paredes grises, muy oscuras, dieron soporte y contraste a esos cuadros de grandes formatos.
Simetría axial, para organizar los sofás y las butacas, que enfrentados fomentan el encuentro y la comunicación. Las mesas centrales y laterales facilitan el apoyo.

Para sectorizar el comedor, buscamos brillo, contrapuesto al gris mate de las paredes del living. Lo logramos con un papel metalizado de Eijffinger (http://www.eijffinger.com), y con un espejo volumétrico en cristal tallado.
Una mesa imperio, con tapa de mármol de carrara, sillas Luis XV laqueadas en negro, tapizadas en cuero gris, sobre una alfombra de lana con estampado geométrico en blanco y negro, completan el conjunto.

Casa Ciudad de La Plata

Replanteo de usos y distribución de las funciones. Dirección de obra, decoración y reciclado toda la casa, incluyendo el tapizado de muebles.

Se intervino en el living íntimo, dormitorio principal en suite, baño (instalaciones sanitarias, cloacales, eléctricas y revestimientos) y en el diseño del escritorio.

Departamento Barrio de Retiro

Un solo cuadro
El óleo de Juan Manuel Sánchez nos dió todo lo que necesitábamos para componer el ambiente: forma y color.
La obra nos gustaba por su valor artístico, pero también por cómo se vería en ese lugar.
Pintamos la pared y el vajillero del mismo gris oscuro, y entonces la pared pasó a funcionar como segundo marco para la obra de arte. El vajillero, mimetizado por el color, solo se destaca por el brillo de la laca y los herrajes.
Por contraste, la oscuridad de la pared resalta la luz natural que entra por los ventanales y da profundidad al ambiente.
La tapa de cristal de la mesa tenía dos objetivos: No interrumpir la visión de la pared del cuadro y lucir las curvas de acero del pie de la mesa. 

Las lámparas de hilos blancos repiten las curvas de la pintura y ablandan la rigidez de los materiales.
El rojo quedó como acento y el azul se eligió para vincularlo con los tapizados de sillones del living.